El uso de Internet

Internet acces

Listen here

Hace algunas semanas alguien dijo que Internet es la democratización de la información, una definición romántica de lo que ha supuesto una revolución mundial.

Internet nació entre los años sesenta y setenta, pero tal y como lo entendemos y utilizamos hoy en día es gracias al inventor Tim Berners-Lee que creó World Wide Web, las famosas www.

Internet da la posibilidad de comunicación casi inmediata entre personas que comparten los mismos intereses; personales, artísticos, económicos, sociales, políticos y culturales. Ofrece también, que cualquiera pueda tener información de última hora sin ser censurada. Por ejemplo, las primeras noticias divulgadas por el Gobierno Español en relación con el atentado del 11 de marzo en Madrid, fueron contradichas, afortunadamente, por otras fuentes internacionales, gracias a eso se consiguió que los españoles se manifestaran exigiendo la verdad y poniendo en evidencia el engaño por parte de las autoridades.

Internet es una plataforma que da cobijo a cualquier idea que un individuo quiera dar a conocer sin tener que hacer una inversión económica y sin ser discriminado por raza, sexo o condición económica-social.

En conclusión, el uso de Internet es favorable, que lejos de sus orígenes como una herramienta exclusiva para militares y universitarios, otorga a todo el mundo la libertad de escoger, recibir e investigar cualquier información, ofreciendo cada vez más a menudo infraestructuras más económicas y por tanto más accesibles.

Advertisements

¿Dónde están las mercerías?

DSC03190.JPG

Listen here

Revisando la ropa que acumulamos en los armarios, he comprobado que hay mucha que no nos ponemos porque le falta un botón, porque se ha descosido el dobladillo, porque la cremallera no funciona. Solo son tres ejemplos de lo que puede ser motivo en mi casa para dejar un vestido, una falda, una camisa y un pantalón en el olvido.

Así que me puse manos a la obra y durante dos tardes reparé todas las prendas que mis mínimos conocimientos en costura me permitieron.

Antes de hacer las composturas fui a comprar todo lo que pensé que podría necesitar. Hilos de varios colores y grosores, agujas, dedal y tijeras y sobretodo un costurero. Hasta el momento he guardado las pocas cosas que tengo en una bolsa de tela.

Mi sorpresa fue tan grande al descubrir que casi ya no hay mercerías, me refiero a las mercerías de antes donde entrabas y tanto cajón, cajitas y expositores te hacían perder la cuenta en caso que quisieras contabilizarlas. Mi nostalgia me lleva a cuando era una niña de cuatro años y mi madre nos daba a mi hermana y a mi una trozo de tela para hacer unos vestidos a nuestras muñecas. El trabajo de mi hermana, que por cierto es cuatro años y medio mayor que yo, era impecable, el mío no tanto, el tamaño del vestido y el botón no era proporcional, pero valía igual. Mi madre nos animaba a las dos a seguir y a ir perfeccionando la técnica.

Fue en la escuela primaria donde una de las pocas cosas que debo agradecer a las monjas (en realidad las odio por casi todo) es que nos enseñaron a coser, ellas decían: Un día os hará falta, y así ha sido. Todas aquellas clases de costura que me parecían aburridas e inútiles ahora sé que eran aburridas pero útiles.

En la mercería que encontré la señora me recomendó todo lo que debía tener, una especie de primeros auxilios par arreglar ropa en casa, le hice caso y compré más artículos de los que quería, pero sin duda la estrella fue mi costurero de madera con patas, imitando a los antiguos.

Mientras compraba corchetes, goma elástica, cremalleras, velcro y un largo etc. le pregunté ¿Porqué es tan difícil encontrar una mercería? Me respondió que la gente ya no cose en casa, lleva a arreglar la ropa en locales que se dedican a ello y además el margen de negocio es muy pequeño, así que los pocas mercerías que quedan es casi por vocación.

La vida entre un pueblo y una ciudad [5]

Ocho de la mañana.

Mis chicos me han dejado dormir, es que saben que soy una dormilona.
Nos hemos dado prisa y hemos ido Tamarite a tomar café al bar Juanet, donde hacen uno de los mejores cafés con leche que he probado nunca. Si lo pides en vaso te lo sirven en vaso de caña como a mi me gusta. Es un lugar especial donde se mezcla todo tipo de gente, vale la pena coger el coche y conducir esos cinco kilómetros.
Hoy la Asociación de Amas de Casa de Alcampell organizan una merienda en la Plaza Mayor para todos los que quieran probar productos de tocino. Es el evento que pensé que se hacía ayer, me confundí 😦
Chris, Ishmael y yo hemos ido a tomar algo y saludar a nuestros vecinos, el ambiente está muy animado y hay mucha gente, se nota que ya han llegado algunos de los que pasan las vacaciones de Semana Santa.
Hasta mañana 🙂

DSC03076.JPG

DSC03078.JPG

La vida entre un pueblo y una ciudad [4]

Listen here

Seis y cuarto de la mañana.

Por fin es viernes. Hace un día precioso, de vuelta a casa el termómetro de la carretera que cruza Altorricón marcaba 26 grados.

Cuando he llegado a casa como ya había comido, he ido al patio y me he tumbado en la hamaca a tomar el sol y echar una siesta. El gato del vecino me ha venido a visitar varias veces.

He visto que en el pueblo están preparando para esta noche una cena popular en la Plaza Mayor, todavía no hemos decidido si vamos a ir pues Ishmael está muy cansado los viernes por la noche.

Hasta mañana. 🙂

PD: He tomado solo tres cafés con leche.

La vida entre un pueblo y una ciudad [2]

Listen here

Seis y cuarto de la mañana.

Ningún obstáculo esta mañana, todo ha funcionado de maravilla.

Siento que el invierno ya está superado, he tenido que ponerme las gafas de sol llegando a Lleida, estos primeros rayos de sol me han llenado de energía.

He tomado mi cuarto café con leche en el bar Nelson, un sitio curioso.

En la oficina ha sido muy divertido porque el futuro jefe tenía que venir a vernos y no se ha presentado, ni llamado diciendo que no podía venir. Esta situación me ha hecho recordar la película Bienvenido Mr. Marshall en la escena que todo el pueblo está esperando la llegada de los americanos.

Chris se ha enfadado conmigo porque según él habíamos quedado para ir al pub y le he dado plantón. Yo no soy consciente de nuestra cita.

Esta tarde he ido con los niños a Tamarite a hacer unos encargos y cuando hemos vuelto me he cambiado de ropa, o sea, me he puesto mi jersey viejo de estar por casa, mis pantalones de algodón manchados de lejía y mis chancletas. Quiero decir con esto que no es la ropa más adecuada para que alguien que no sea muy cercano a mi me vea y por supuesto que no estoy en disposición de salir a la calle. Los que me conocen bien ya saben que significa cambiarme de ropa, es más que ponerme cómoda.

Cuando Chris me ha visto vestida así , pues ya te lo puedes imaginar.

Mañana veré que puedo hacer para arreglar las cosas. 😉

Adiós.

La vida entre un pueblo y una ciudad [3]

Listen here

Seis y cuarto de la mañana.

¡Que desastre! no hay butano, no puedo preparar café. Está bien cuando llegue a la universidad compraré uno de la máquina.

Desastre de nuevo, no funciona la máquina de bebidas calientes.

No me gusta empezar el día así, pero pongo buena cara y entro en el aula para asistir a mi curso de Nivel C de catalán durante dos horas.

Por suerte, Marcela la profesora, nos ha dejado salir media hora antes porque empezamos la vacaciones de Semana Santa y hemos ido todos juntos a tomar un café. Soy adicta al café y hoy obligada he tomado tres menos, quizás es el principio de algo…

Como no hay una sin dos y dos sin tres he comprado un boleto de lotería y a ver si me toca.

Hasta mañana 🙂

La vida entre un pueblo y una ciudad [1]

DSC02604.JPG

Listen here

Seis y cuarto de la mañana.

Me levanto y lo primero que hago es prepararme un café. Me gusta el silencio que hay en la casa.

Tardo cuarenta y cinco minutos en estar lista y arreglada. Salgo de casa y conduzco los 44 Km. hasta mi trabajo. Si no hay niebla me gusta este pequeño viaje. Sobretodo en sentido contrario cuando vuelvo a casa.

Como he llegado demasiado pronto voy al bar del mercado a tomar un café con leche en vaso ¡Ostras! este es el tercero, tomo demasiado café debo moderarme.
Hoy ha sido un día tranquilo los jefes se han marchado a media mañana. Ojalá esto pasara cada día.

Como si fuera una adolescente me ha salido un grano ¡Soy premenopáusica! Voy a ver qué puedo hacer.

Hasta mañana 🙂