La vida entre un pueblo y una ciudad [8]

Nueve y media de la mañana.

Hacía años que no me levantaba a estas horas y creo que si no llega a ser per Ishmael que ha venido a despertarme para decirme si quería un café con leche, no me levanto.

Me he tomado dos cafés con leche seguidos, y por fin he conseguido despertarme. Me encantan los domingos en los que no tienes ningún compromiso y dispones de todo el tiempo para hacer lo que te apetezca.

Hemos pasado prácticamente toda la mañana en el patio, el sol calentaba lo suficiente para ponerme el bikini y tomar el sol. Me siento llena de energía.

Voy a repasar los apuntes de catalán, mañana tengo clase y la fecha del examen ya se acerca.

¡Hasta pronto! 🙂